Hesperya nació en mayo de 2006 como revista de filología de los alumnos de la Universidad de Oviedo. Un grupo de ellos, convencidos de que no vale sólo clases y arrastrarse por un campus, juntamos esfuerzos para concretar nuestras buenas intenciones en cuarenta páginas monográficas de 22 x 22 centímetros.

Liamos a familiares y amigos en el camino, recogiendo el anterior pliego poético, Versativa, e innovando con un concepto de revista totalmente diferente, en el que tuvieran cabida pasión y profesión: la creación literaria y la investigación filológica. Todo ello, bajo la mano hábil de Inés Peón para maquetar con estilo personal cada número y con las aportaciones inestimables de escritores, fotógrafos, dibujantes y poetas, dispuestos a dejarnos un poquito de ellos a través de sus obras.

Un año después, nos hemos regalado por nuestro cumpleaños un nuevo espacio virtual, una imagen corporativa propia y unos estatutos. Nos hemos convertido en colectivo cultural, con la intención de arropar la edición de la revista y desarrollar otras actividades artísticas y culturales paralelas.

Admitimos mentes despiertas, padrinos de los que valoran y apoyan sin poner condiciones. Nos reservamos un amplio derecho de admisión (ya se sabe que a los bosques lindos les van mal las latas de refrescos) que se resume, no más, en estar a un lado u otro de esa línea difusa pero firme que distingue genio y calidad. No somos infalibles, claro. Por eso admitimos con más interés si cabe los comentarios o críticas.

Disfruten la visita.